Jesús
¿QUIÉN ES JESUCRISTO?
Jesús no solo es el Hijo de Dios, sino también Dios mismo. Esto significa que comparte la misma naturaleza divina que el Padre y el Espíritu Santo. Las tres personas de la Trinidad —Padre, Hijo y Espíritu Santo— son plenamente Dios, compartiendo una misma esencia divina.
Jesús nació en Belén, una pequeña ciudad en la región de Judea, hace poco más de dos mil años. Su madre, María, fue una joven que quedó embarazada de manera milagrosa por obra del Espíritu Santo. Así, Jesús nació de una virgen, cumpliendo una antigua profecía del Antiguo Testamento que anunciaba el nacimiento del Salvador de esta manera.
Creció en Nazaret, un pequeño pueblo de la región de Galilea. Vivió una existencia humilde y permaneció en todo momento obediente a la ley de Dios. Su ministerio público comenzó alrededor de los treinta años.
Su vida y enseñanzas
La vida de Jesús estuvo marcada por enseñanzas poderosas, milagros extraordinarios y actos de amor. Predicó acerca del Reino de Dios, enseñando a las personas a amar a Dios y al prójimo.
Uno de sus mensajes centrales fue el amor. Enseñaba que amar a Dios con todo el corazón y al prójimo como a uno mismo resumía toda la Ley y los Profetas. Promovía un amor desinteresado, incluyendo amar a los enemigos, hacer el bien a quienes nos hacen mal, y tratar a los demás con compasión y misericordia.
Jesús también predicaba el arrepentimiento como un paso esencial para entrar en el Reino de Dios. Llamaba a las personas a arrepentirse y a creer en el evangelio. Su mensaje llamaba a una vida de justicia y rectitud, no limitada al cumplimiento externo de la ley, sino nacida de una transformación interior. Jesús denunciaba la hipocresía y la superficialidad de las prácticas religiosas vacías de verdadero amor y justicia.
Él se presentaba como el único camino hacia la salvación y la vida eterna. Declaró: “Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí” (Juan 14:6).
Muerte, resurrección y promesa de regreso
Uno de los aspectos más destacados de su ministerio fue la realización de milagros: sanó a enfermos, dio vista a los ciegos, hizo caminar a los cojos, y hasta resucitó a muertos. También alimentó multitudes multiplicando los alimentos, demostrando su poder para proveer y cuidar de las necesidades humanas.
Sin embargo, el acto más importante de su vida fue su muerte en la cruz. Jesús murió en un único sacrificio por los pecados de la humanidad. A través de su muerte, ofrece perdón, reconciliación con Dios y vida eterna a quienes creen en Él. Jesucristo es el Salvador del mundo.
Al tercer día, resucitó de entre los muertos. Después de su resurrección, se apareció a sus discípulos y a muchos otros durante un período de cuarenta días. Finalmente, ascendió al cielo de manera visible, dejando la promesa de que un día regresará. Mientras tanto, encomendó a su Iglesia la misión de predicar el evangelio a toda criatura.